Wednesday, June 25, 2014

Post Vacation Troubles

Pushing this stroller here was a total arm workout...
There was a little problem with traveling around France before arriving in Switzerland for my little sister's wedding... we ate delicious, fresh, warm bread every day, during each meal.
Bread was simply always a staple during meal times and it was absolutely mouth-watering.
Then we arrived in Switzerland only to be welcomed with more delicious bread, potatoes and creamy pastas. And fine chocolate.
My taste buds were wildly overjoyed. Every day.
But then we returned to LA.
When we arrived home, I ran to the weight scale and literally freaked out.
I had gained several pounds and I didn't even know where to begin toward a new, weight loss/workout/lifestyle plan.
Yes I worked out while I was in Europe. But not nearly enough and that's the truth.
I preferred my title as a tourist more than the one of a relatively "fit" mommy.
I opted for the pretzel sandwiches over the Arugula salads.
I feasted on chocolate croissants for breakfast instead of fruit and yogurt.
And the desserts. Oh those desserts! I can't even continue.
So the day after returning from Europe, and before flying back to Washington DC to officially begin my work assignment, Paul and I decided to go for a workout early in the morning.
We went out to La Canada-Flintridge, which is quite hilly.
The first reality check: I was out of shape.
The second: It's going to take me quite a while to get to where I was.
But that's ok because I have no problem starting over. So here we go again.
The following are a few pictures from that first workout upon returning home from Europe:


A light 2-mile jog and I'm dying!


The dirt path made it extremely difficult to push our non-jogging stroller at one point.

So Papa Paul came to the rescue


My sweet little Benny is always a trooper.
En español
Hubo un pequeño problema con viajar por Francia antes de llegar a Suiza para la boda de mi hermana menor... consumimos delicioso pan recién horneado y crujiente todos los días, en cada comida.
El pan siempre fue un elemento básico durante las comidas y bastante delicioso.
Luego llegamos a Suiza sólo para ser recibido con los más delicioso panes, papas y pastas cremosas y chocolate fino. Tampoco faltaron los vinos y licores.
Mi paladar se dio el ‘quien vive’…pero todos los días.
Pero entonces volvimos a Los Ángeles.
Cuando regresamos a casa, me encontré con la escala de peso y casi me desmayo.
Aumenté varias libras y ni siquiera sabía por dónde empezar hacia una nueva meta para pérdida de peso / entrenamiento y plan de estilo de vida.
Sí hice ejercicio mientras estuve en Europa. Pero la verdad es que no fue suficiente.
Y es que preferí mi título de turista más que el de una mamá relativamente "en forma".
Opté por los bocadillos y tortas de pretzel sobre las ensaladas de arúgula.
Me di un festín con croissants de chocolate para el desayuno en lugar de fruta y yogur.
Y los postres. ¡Dios mío, esos postres! Mejor aquí paro.
Así que el día después de regresar de Europa, y antes de volar a Washington DC para comenzar oficialmente mi trabajo asignado, Paul y yo decidimos salir a un entrenamiento tempranito.
Fuimos a la ciudad de La Cañada Flintridge-, que es bastante montañosa.
La primera observación: estaba fuera de forma.
La segunda: Que me iba a tomar un buen tiempo para llegar al peso que ya había logrado.
Pero está bien porque no tengo ningún problema con volver a empezar. Así que vamos de nuevo…al ejercicio.

Las anteriores son algunas fotos de ese primer entrenamiento al regresar de Europa.

2 comments:

Arthur Munoz said...

Oh man I've had that "post vacay"/OMG THE SCALE moments! It's tough to get that groove back, but you both will. :-)

Anabel Marquez said...

I'm trying Arthur!!!! I've actually lost a few pounds now that I'm training for the half marathon next month!!!